Seguridad Alimentaria y Sanitaria
Creemos en el poder de la acción colectiva. En Cuba, donde las comunidades suelen enfrentar grandes desafíos para acceder a recursos esenciales, One Shared Future / Un Futuro Compartido trabaja junto a grupos comunitarios locales para fortalecer la seguridad alimentaria y sanitaria a través de una colaboración práctica y de base.
Nuestra misión se basa en la convicción de que es posible un futuro más equitativo y sostenible cuando las personas se unen para compartir lo que tienen con quienes más lo necesitan. Al apoyar iniciativas comunitarias cubanas de confianza, ayudamos a conectar alimentos, medicamentos y otros recursos esenciales con las redes locales
Explora las iniciativas y los proyectos que apoyamos, visita nuestra página de donaciones para saber cómo puedes contribuir y contáctanos; nos encantaría que te sumaras a nuestra causa.


La medicina no se vende
Laura, una dedicada dentista de La Habana, ha convertido su casa en un centro comunitario esencial, donde dos veces por semana distribuye medicamentos donados desde las escaleras de su departamento y organiza entregas gratuitas para quienes no pueden desplazarse. Su labor forma parte de "La medicina no se vende," una iniciativa fundada por el Dr. Yashar Keramati cuando era estudiante de medicina en La Habana.
El proyecto comenzó con una idea sencilla: crear una red descentralizada e impulsada por la comunidad para compartir los limitados medicamentos disponibles. Mediante WhatsApp, la iniciativa se expandió rápidamente, permitiendo a las personas publicar tanto necesidades médicas urgentes como excedentes de suministros. Hoy en día, la red está formada por cuatro grupos activos, cada uno con más de 1,000 miembros, que conectan a pacientes, familias y voluntarios en toda La Habana y las comunidades aledañas. A través de este sistema de base, los medicamentos esenciales llegan a quienes más los necesitan, lo que demuestra el poder de la acción colectiva ante la escasez.


La Casita del Husillo
La Casita del Husillo es una organización dirigida por la comunidad que presta servicios en El Husillo, un barrio de La Habana que enfrenta importantes desafíos sociales y económicos. Fue cofundada por Thais, una residente de toda la vida cuya familia ha vivido en la comunidad durante más de 100 años, lo que refleja profundas raíces locales y vínculos de larga data con el barrio. La organización crea espacios seguros e inclusivos donde los niños, los jóvenes y las mujeres pueden aprender y desarrollarse. Sus programas promueven la educación, la prevención de la violencia, la salud sexual y el bienestar comunitario a través de asesoramiento, actividades culturales, deportes y programas de mentoría.
La Casita también fortalece a la comunidad en general al operar un comedor social, apoyar a las escuelas y los servicios de salud locales, proporcionar ropa y suministros esenciales, crear oportunidades de empleo para madres solteras, promover el bienestar animal y la gestión ambiental, y celebrar la cultura afrocubana a través de las artes y la danza.




Servicios humanitarios en el Convento de Belén
El Convento de Belén se dedica a apoyar a personas mayores, niños y personas con discapacidades físicas e intelectuales a través de una amplia gama de servicios comunitarios. El centro involucra a más de 500 personas mayores en actividades recreativas y sociales que promueven la salud y la conexión social, al tiempo que ofrece comidas diarias gratuitas, servicios de oftalmología, medicamentos donados y anteojos recetados cuando están disponibles, un programa de lavandería y una escuela primaria que atiende a 25 niños del vecindario. Un huerto comunitario provee productos frescos para el programa de comidas y sirve como un espacio compartido donde los niños y las personas mayores se reúnen. Para las personas mayores que ya no pueden vivir de manera independiente, el Convento de Belén también ofrece atención residencial las 24 horas y compañía en un entorno seguro y digno.
Casa de Abuelos Especial "Santiago Ramón y Cajal"
Dirigido por un equipo excepcional de mujeres —entre las que se encuentran su directora, una médica, una dentista y una oftalmóloga—, este centro comunitario está redefiniendo la atención a las personas mayores en La Habana. El centro reúne servicios esenciales bajo un mismo techo, brindando comidas diarias gratuitas, atención médica integral, fisioterapia y apoyo social a algunas de las personas mayores más vulnerables de la ciudad, muchas de las cuales sobreviven con pensiones de tan solo seis dólares estadounidenses al mes.
Con un equipo dedicado de 28 profesionales, el centro brinda atención diurna a hasta 50 personas mayores, al tiempo que extiende servicios médicos, de rehabilitación y sociales a más de 6,500 personas en toda la comunidad circundante.
Las cofundadoras Thais y Yanisley (delante, a la izquierda) con los participantes del programa
Mira un breve video sobre el impacto generalizado del proyecto La medicina no se vende
Haz un recorrido de 360° por la Casa de Abuelos Especial "Santiago Ramón y Cajal" en La Habana Vieja
