

Derecho a productos del período menstrual


Un acto sencillo, una diferencia que salva vidas
Asociaciones Comunitarias
Creemos en el poder de la acción colectiva. En un mundo donde muchos se sienten incapaces de generar un cambio real, Un Futuro Compartido ofrece una manera tangible y confiable de reutilizar recursos y empoderar a las comunidades. Nuestra misión se basa en la convicción de que un mundo más equitativo y sostenible es posible cuando compartimos lo que tenemos para apoyar a quienes más lo necesitan. Descubre las iniciativas y proyectos que apoyamos, visita nuestra página de donaciones para saber cómo puedes contribuir y contáctanos; nos encantaría contar con tu participación.
En Cuba, la grave escasez de productos menstruales obliga a muchas mujeres a recurrir al mercado negro, donde los precios están tan inflados que pueden llegar a gastar casi una quinta parte de su salario mensual para cubrir esta necesidad básica. Colaboramos con grupos locales de mujeres para distribuir toallas sanitarias, bragas menstruales y copas menstruales donadas a la comunidad en general. Infórmate sobre cómo puedes participar.
Un simple cambio de guantes puede marcar la diferencia entre preservar la vida y una infección potencialmente mortal. Por eso, estamos tan agradecidos con African Aid International por colaborar con nosotros para proporcionar suministros médicos esenciales (guantes quirúrgicos, mascarillas y termómetros) a los profesionales sanitarios de La Habana. Su apoyo ayuda a proteger tanto a los pacientes como a los trabajadores de primera línea, y aporta recursos cruciales a una comunidad donde cada elemento cuenta.
Mire un video corto sobre el impacto de los productos menstruales donados
Vea un breve video sobre los hospitales que recibieron las donaciones de African Aid International


La medicina no se vende


La Casa de los Abuelos Especiales
Laura, una dedicada dentista local de La Habana, ha transformado su hogar en un centro comunitario vital, redistribuyendo donaciones dos veces por semana desde la entrada de su apartamento o gestionando entregas a domicilio para quienes las necesitan. Sus esfuerzos forman parte de la iniciativa "La Medicina No Se Vende", fundada por el Dr. Yashar Taheri-Keramati mientras estudiaba medicina en La Habana. El proyecto surgió de una idea sencilla: crear un sistema descentralizado y participativo para compartir los limitados medicamentos disponibles. Gracias a WhatsApp, la red creció rápidamente, permitiendo a las personas publicar tanto sus necesidades médicas como sus excedentes. Hoy en día, cuenta con cuatro grupos activos con más de 1000 miembros cada uno, que conectan a pacientes y familias en La Habana y las comunidades aledañas.
El centro ofrece servicios esenciales —comidas diarias gratuitas, atención médica integral y asistencia social— para atender a algunos de los adultos mayores más vulnerables de la ciudad, muchos de los cuales sobreviven con pensiones de tan solo seis dólares estadounidenses al mes. Gracias a la colaboración entre el Gobierno Municipal, la Dirección Municipal de Salud y la Oficina del Historiador, este centro es un ejemplo de los logros del apoyo público impulsado por la comunidad. Con un equipo compasivo de 28 profesionales, el centro ofrece atención diurna a un máximo de 50 adultos mayores y extiende sus servicios médicos y sociales a 6,500 habitantes de la comunidad en general.
Realice un recorrido de 360 grados por el hermoso Centro de la Habana Vieja
Vea un breve video sobre el impacto generalizado del proyecto La Medicina No Se Vende
Visita las redes sociales del Dr. Keramati @sharinghealth.privilege
Respeto por toda criatura viviente
En Cuba, la ausencia de albergues estatales implica que el rescate, la rehabilitación, la esterilización y la reubicación de animales callejeros se deja exclusivamente en manos de voluntarios que se financian a sí mismos. Muchos residentes que emigran no pueden llevarse a sus mascotas. Otros se ven obligados a abandonar a sus animales debido a los altos costos de la atención veterinaria, la esterilización y la alimentación. Para apoyar estos esfuerzos comunitarios, recolectamos y donamos medicamentos y suministros veterinarios a organizaciones locales, como Cubanos en Defensa de los Animales (CEDA), Protección Animal S.O.S. (PASOS), Colonia Aldama, la Asociación Cubana para la Protección de Animales y Plantas (Aniplant) y cuatro albergues privados, cada uno con más de 30 animales.
Colonia Aldama: Colonia de Animales Protegidos en La Habana
Todo comenzó durante la pandemia de COVID-19, cuando los restaurantes del Parque Aldama en Centro Habana cerraron sus puertas, dejando a los gatos sin hogar del barrio sin una fuente confiable de alimento. En respuesta, un pequeño grupo de voluntarios compasivos comenzó a alimentarlos a diario. Hoy, la colonia protegida de Colonia Aldama alberga a más de 120 gatos y dos perros, mantenidos íntegramente por voluntarios. Los animales heridos o abandonados suelen dejarse en la entrada del parque y cientos de gatitos recién nacidos también son entregados, ya que la mayoría de los cubanos no pueden costear la esterilización de sus mascotas. Colaboran con Aniplant y veterinarios locales para ofrecer servicios de esterilización gratuitos.


Aniplant: Compasión en acción a lo largo de toda Cuba
Los orígenes de Aniplant se remontan a la labor de una visionaria cubanoamericana que, a principios del siglo XX, se opuso firmemente a la crueldad animal y fundó The Mercy Group, una sociedad dedicada al trato humano de los animales en Cuba. Aniplant se ha convertido en una red nacional, con sucursales activas en todas las provincias cubanas y su sede principal en Centro Habana. La organización ofrece atención veterinaria de bajo costo o totalmente gratuita, poniendo los servicios básicos al alcance de todos, independientemente de sus ingresos. También ofrece valiosas oportunidades de prácticas para estudiantes de veterinaria, lo que ayuda a formar a la próxima generación de profesionales del cuidado animal. Uno de los objetivos clave de Aniplant es crear una cultura nacional contra el abandono de animales sanos o enfermos en las calles de Cuba. Con consultas clínicas ofrecidas por menos de 5 centavos de dólar canadiense, Maritiza y su equipo de veterinarios están poniendo el cuidado de los animales en Cuba al alcance de todos.


Proyecto de Microred Solar en Campamento 7
El Proyecto Piloto de Microrredes Solares para Campamento 7 es una solución escalable y de alto impacto para la creciente crisis energética de Cuba. Campamento 7 se construyó originalmente como vivienda temporal y posteriormente se convirtió en hogar permanente para familias sin vivienda estable, convirtiéndolo en uno de los asentamientos más vulnerables de la comunidad.
Hoy en día, los residentes sufren cortes de electricidad de hasta 24 horas, lo que afecta su seguridad alimentaria, sustento, educación y bienestar general. Mediante la instalación de microrredes solares a nivel de edificio con almacenamiento compartido en baterías en 23 edificios residenciales, que abastecen a 138 unidades familiares, este proyecto reemplazará el acceso inestable a la red eléctrica con energía limpia y resiliente.
Una innovación clave es el uso de paneles solares donados y reciclados, lo que reduce los costos de capital y promueve los principios de la economía circular y la reutilización responsable de las tecnologías de energía renovable. Aprovechando los abundantes recursos solares de la región, la iniciativa busca reducir la dependencia de la red eléctrica y del diésel en al menos un 70 %, a la vez que capacita a los residentes locales para la gestión y el mantenimiento de los sistemas a largo plazo.
El apoyo de los donantes promoverá directamente la seguridad energética, la resiliencia climática y la equidad social, creando un modelo rentable y replicable para la implementación descentralizada de energía renovable en las zonas rurales de Cuba.




Cada uno de los 23 edificios del campamento 7 tiene un diseño idéntico con amplio espacio en el techo para paneles solares.
Alfredo comparte información sobre el proyecto con los vecinos del Campamento 7
