5 de junio de 2026

PARA DIFUSIÓN INMEDIATA

One Shared Future Un Futuro Compartido lanza iniciativa de microrred solar comunitaria en Cuba

Un proyecto de energía renovable proporcionará electricidad confiable a 138 familias, promoviendo la resiliencia comunitaria, la sostenibilidad y los principios de la economía circular.

La organización canadiense sin fines de lucro One Shared Future Un Futuro Compartido (OSF) lanza una iniciativa de microrred solar en Campamento 7, una comunidad residencial dentro del municipio de Cienfuegos, en la costa centro-sur de Cuba. El proyecto adaptará 23 edificios residenciales, cada uno con seis unidades familiares, con microrredes solares a nivel de edificio alimentadas por paneles fotovoltaicos (FV) donados y almacenamiento de baterías compartido, proporcionando electricidad confiable a 138 familias afectadas por cortes de energía frecuentes y prolongados.

Originalmente construido como refugio temporal y posteriormente convertido en vivienda permanente y gratuita para familias sin residencia estable, Campamento 7 enfrenta importantes desafíos energéticos. Incluso antes de la actual crisis energética, que ha agravado los apagones generalizados, los residentes del Campamento 7 sufrían cortes de luz de hasta 24 horas. La electricidad irregular e impredecible interrumpe la vida cotidiana, incluyendo el acceso a alimentos, agua y servicios esenciales, y dificulta el trabajo de cuidados, la educación y el sustento de las personas.

“El objetivo de esta iniciativa es demostrar cómo la energía renovable puede mejorar directamente la calidad de vida de las comunidades vulnerables, al tiempo que promueve la sostenibilidad ambiental”, afirmó Leanne Isaak, Directora Fundadora de One Shared Future.

Cienfuegos es ideal para la generación de energía solar, ya que recibe aproximadamente 3376 horas de luz solar al año, con un promedio de 281 horas al mes. El proyecto utilizará paneles solares donados y reciclados proporcionados por Sunset Renewables, una empresa de energía renovable propiedad de indígenas con sede en Canadá. Al reutilizar equipos de energía renovable que aún tienen una vida útil considerable, la iniciativa reduce significativamente los costos de capital, a la vez que promueve los principios de la economía circular y la reutilización responsable de la tecnología.

El diseño eléctrico del sistema de microrred solar fue desarrollado por uno de los equipos participantes en el Curso Final de Diseño de Ingeniería de la Universidad de British Columbia Okanagan (UBCO), brindando a los estudiantes la oportunidad de contribuir a un proyecto internacional de sostenibilidad real.

Además de mejorar el acceso a la energía, se espera que el proyecto genere beneficios duraderos para toda la comunidad. El suministro confiable de electricidad fortalecerá la seguridad alimentaria mediante la refrigeración y el almacenamiento seguro de alimentos, mejorará el acceso al agua donde se requiere bombeo, apoyará la continuidad educativa a través de la iluminación y la carga de dispositivos, y mejorará la salud y la seguridad al reducir la dependencia de alternativas inseguras de iluminación y cocina. La iniciativa también proporcionará condiciones de vida más seguras para los residentes mayores y las personas con discapacidad, y apoyará a quienes brindan cuidados esenciales y vitales en los hogares.

Un componente clave del proyecto es la participación activa de la comunidad. Los residentes del Campamento 7 participarán documentando sus experiencias, identificando desafíos y brindando retroalimentación para guiar el diseño, la operación y la mejora continua de las microrredes solares gestionadas por la comunidad. Este enfoque participativo fomentará la apropiación local, desarrollará la capacidad técnica y generará conocimientos valiosos para futuros proyectos de energía renovable en toda Cuba.

Acerca de One Shared Future (OSF)

One Shared Future (OSF) es una organización canadiense sin fines de lucro dedicada a empoderar a los cubanos para que cuiden a los miembros más vulnerables de sus comunidades, proporcionándoles recursos y apoyo esenciales. Guiada por los principios de la economía circular, OSF desarrolla iniciativas sostenibles que fortalecen la resiliencia comunitaria, mejoran la calidad de vida y promueven la protección del medio ambiente mediante alianzas innovadoras y soluciones locales. Durante la campaña de marzo de OSF, se recaudaron y distribuyeron más de $45,000 en fondos y suministros en La Habana, brindando asistencia vital en estos tiempos difíciles para Cuba.


Este proyecto es posible gracias a la generosa financiación del Gobierno de Canadá.

9 de marzo de 2026

PARA PUBLICACIÓN INMEDIATA

Organización sin fines de lucro de Kelowna entrega ayuda crucial a Cuba en medio de la creciente crisis humanitaria

Kelowna, BC — Ante el continuo deterioro de las condiciones en Cuba debido a la escasez de combustible, los cortes de electricidad y el acceso limitado a productos básicos, una organización sin fines de lucro con sede en Kelowna interviene para apoyar a las comunidades vulnerables.

One Shared Future - Un Futuro Compartido busca proporcionar los recursos necesarios a las iniciativas comunitarias lideradas por cubanos para que puedan responder a las necesidades de sus vecindarios y comunidades.

Más de 750,000 canadienses visitaron Cuba el año pasado, atraídos por sus hermosas playas, aguas turquesas y rico patrimonio cultural. Históricamente, los canadienses representan aproximadamente el 40% de los visitantes extranjeros del país. A principios de este año, las aerolíneas canadienses suspendieron las rutas regulares a Cuba debido a que las autoridades locales indicaron que los aeropuertos no podían garantizar el combustible para los vuelos de regreso.

Hoy en día, la inflación galopante y una economía en crisis han dejado el salario estatal promedio por debajo de los 13 dólares al mes, según el tipo de cambio informal. Los alimentos esenciales se han vuelto cada vez más inasequibles, y una caja de 30 huevos cuesta casi la mitad del ingreso mensual típico. Aproximadamente el 65 % de la población trabaja en el sector público, incluyendo médicos, profesores universitarios y otros profesionales altamente capacitados.

El 26 de febrero de 2026, el principal funcionario de las Naciones Unidas en Cuba advirtió que las consecuencias humanitarias del bloqueo petrolero de Estados Unidos se agravan a diario. Muchos cubanos se saltan al menos una comida al día, mientras que los cortes de electricidad prolongados, que a menudo duran entre 18 y 24 horas, dejan los alimentos en mal estado sin refrigeración. A medida que las familias recurren al carbón para cocinar, los precios han subido de 25 centavos a 5 dólares por bolsa, obligando a muchos a elegir entre comprar alimentos o lo necesario para cocinarlos.

El acceso al agua también se ha convertido en una gran preocupación. Aproximadamente el 10 % de la población depende de camiones cisterna para obtener agua potable, mientras que el 84 % de los equipos de bombeo de agua dependen de la electricidad.

La escasez de combustible también ha interrumpido la recolección de basura, dejando montones de desechos en las calles que contribuyen al aumento de las poblaciones de mosquitos. Esto ha provocado un aumento repentino de las enfermedades transmitidas por mosquitos, incluyendo más de 45 000 casos reportados de chikunguña, una enfermedad debilitante caracterizada por fiebre repentina y dolor articular intenso que puede durar meses o incluso años.

Si bien la atención médica en Cuba sigue siendo gratuita y sus médicos son ampliamente respetados por su formación y su enfoque comunitario, el sistema enfrenta una grave escasez de medicamentos y suministros médicos. En algunos casos, la falta de antibióticos ha provocado amputaciones evitables para detener la propagación de infecciones. A menudo, las familias se ven obligadas a llevar suministros médicos, como suturas, agujas y catéteres, a los hospitales antes de que se puedan realizar los procedimientos. Muchos pacientes se ven obligados a buscar medicamentos en el mercado negro a precios hasta 50 veces superiores a los oficiales. Desde febrero, los hospitales se han visto obligados a priorizar la atención de emergencia, los servicios de salud maternoinfantil y el tratamiento del cáncer, a menudo operando con energía limitada de generadores.

En respuesta a estos desafíos, miembros de One Shared Future – Un Futuro Compartido, una organización canadiense sin fines de lucro con sede en Kelowna, viajarán a Cuba para brindar ayuda urgente. Fundada en 2025, One Shared Future busca empoderar a las comunidades cubanas para que cuiden a sus miembros más vulnerables, incluyendo bebés, adultos mayores, personas con discapacidad y animales sin hogar.

“Si bien nuestra organización es bastante nueva, nació tras años de forjar relaciones personales con cubanos de la isla y del extranjero”, afirma Leanne Isaak, fundadora de One Shared Future. “Todas nuestras donaciones se destinan directamente a cubanos que conocemos personalmente y que lideran proyectos comunitarios inspiradores”.

Uno de estos proyectos es una farmacia gratuita en La Habana que distribuye medicamentos esenciales sin costo alguno. Gestionado íntegramente por voluntarios, el proyecto sirve de apoyo vital para los residentes de la ciudad que no pueden afrontar los exorbitantes precios de los medicamentos en el mercado negro, mientras que los estantes de las farmacias estatales se quedan sin existencias.

En otra residencia de La Habana para personas con discapacidades mentales y físicas graves, la falta de acceso a agua potable ha hecho casi imposible mantener las normas básicas de higiene. Como respuesta, One Shared Future entregará una bomba de agua solar donada. El acceso confiable al agua durante los crecientes cortes de electricidad permitirá a las monjas que cuidan a estas personas reanudar el lavado regular de ropa y ropa de cama.

En los últimos tres años, se estima que el 10 % de la población cubana ha emigrado, la mayoría de entre 15 y 59 años. Sumado a la disminución de las tasas de natalidad, esta migración ha dejado a una proporción cada vez mayor de ancianos viviendo solos. Organizaciones comunitarias como el Centro Geriátrico de La Habana Vieja ofrecen comidas calientes gratuitas y apoyo médico a las personas mayores que ya no cuentan con cuidadores familiares cerca.

La migración también ha contribuido al aumento del abandono de mascotas, y grupos de rescate de animales, dirigidos por voluntarios, financian sus propios esfuerzos para rehabilitar y reubicar animales. One Shared Future - Un Futuro Compartido busca brindar recursos a estos grupos de base para que puedan seguir apoyando a sus comunidades.

El 18 de marzo, miembros de One Shared Future - Un Futuro Compartido volarán a Cuba vía México con aproximadamente 317 kilos de medicamentos, suministros médicos, suplementos nutricionales y equipos de energía solar donados para ayudar a atender necesidades urgentes.

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Con sede en Kelowna, Columbia Británica