9 de marzo de 2026

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Organización sin fines de lucro de Kelowna entrega ayuda crucial a Cuba en medio de la creciente crisis humanitaria

Kelowna, BC — Ante el continuo deterioro de las condiciones en Cuba debido a la escasez de combustible, los cortes de electricidad y el acceso limitado a productos básicos, una organización sin fines de lucro con sede en Kelowna interviene para apoyar a las comunidades vulnerables.

One Shared Future - Un Futuro Compartido busca proporcionar los recursos necesarios a las iniciativas comunitarias lideradas por cubanos para que puedan responder a las necesidades de sus vecindarios y comunidades.

Más de 750,000 canadienses visitaron Cuba el año pasado, atraídos por sus hermosas playas, aguas turquesas y rico patrimonio cultural. Históricamente, los canadienses representan aproximadamente el 40% de los visitantes extranjeros del país. A principios de este año, las aerolíneas canadienses suspendieron las rutas regulares a Cuba debido a que las autoridades locales indicaron que los aeropuertos no podían garantizar el combustible para los vuelos de regreso.

Hoy en día, la inflación galopante y una economía en crisis han dejado el salario estatal promedio por debajo de los 13 dólares al mes, según el tipo de cambio informal. Los alimentos esenciales se han vuelto cada vez más inasequibles, y una caja de 30 huevos cuesta casi la mitad del ingreso mensual típico. Aproximadamente el 65 % de la población trabaja en el sector público, incluyendo médicos, profesores universitarios y otros profesionales altamente capacitados.

El 26 de febrero de 2026, el principal funcionario de las Naciones Unidas en Cuba advirtió que las consecuencias humanitarias del bloqueo petrolero de Estados Unidos se agravan a diario. Muchos cubanos se saltan al menos una comida al día, mientras que los cortes de electricidad prolongados, que a menudo duran entre 18 y 24 horas, dejan los alimentos en mal estado sin refrigeración. A medida que las familias recurren al carbón para cocinar, los precios han subido de 25 centavos a 5 dólares por bolsa, obligando a muchos a elegir entre comprar alimentos o lo necesario para cocinarlos.

El acceso al agua también se ha convertido en una gran preocupación. Aproximadamente el 10 % de la población depende de camiones cisterna para obtener agua potable, mientras que el 84 % de los equipos de bombeo de agua dependen de la electricidad.

La escasez de combustible también ha interrumpido la recolección de basura, dejando montones de desechos en las calles que contribuyen al aumento de las poblaciones de mosquitos. Esto ha provocado un aumento repentino de las enfermedades transmitidas por mosquitos, incluyendo más de 45 000 casos reportados de chikunguña, una enfermedad debilitante caracterizada por fiebre repentina y dolor articular intenso que puede durar meses o incluso años.

Si bien la atención médica en Cuba sigue siendo gratuita y sus médicos son ampliamente respetados por su formación y su enfoque comunitario, el sistema enfrenta una grave escasez de medicamentos y suministros médicos. En algunos casos, la falta de antibióticos ha provocado amputaciones evitables para detener la propagación de infecciones. A menudo, las familias se ven obligadas a llevar suministros médicos, como suturas, agujas y catéteres, a los hospitales antes de que se puedan realizar los procedimientos. Muchos pacientes se ven obligados a buscar medicamentos en el mercado negro a precios hasta 50 veces superiores a los oficiales. Desde febrero, los hospitales se han visto obligados a priorizar la atención de emergencia, los servicios de salud maternoinfantil y el tratamiento del cáncer, a menudo operando con energía limitada de generadores.

En respuesta a estos desafíos, miembros de One Shared Future – Un Futuro Compartido, una organización canadiense sin fines de lucro con sede en Kelowna, viajarán a Cuba para brindar ayuda urgente. Fundada en 2025, One Shared Future busca empoderar a las comunidades cubanas para que cuiden a sus miembros más vulnerables, incluyendo bebés, adultos mayores, personas con discapacidad y animales sin hogar.

“Si bien nuestra organización es bastante nueva, nació tras años de forjar relaciones personales con cubanos de la isla y del extranjero”, afirma Leanne Isaak, fundadora de One Shared Future. “Todas nuestras donaciones se destinan directamente a cubanos que conocemos personalmente y que lideran proyectos comunitarios inspiradores”.

Uno de estos proyectos es una farmacia gratuita en La Habana que distribuye medicamentos esenciales sin costo alguno. Gestionado íntegramente por voluntarios, el proyecto sirve de apoyo vital para los residentes de la ciudad que no pueden afrontar los exorbitantes precios de los medicamentos en el mercado negro, mientras que los estantes de las farmacias estatales se quedan sin existencias.

En otra residencia de La Habana para personas con discapacidades mentales y físicas graves, la falta de acceso a agua potable ha hecho casi imposible mantener las normas básicas de higiene. Como respuesta, One Shared Future entregará una bomba de agua solar donada. El acceso confiable al agua durante los crecientes cortes de electricidad permitirá a las monjas que cuidan a estas personas reanudar el lavado regular de ropa y ropa de cama.

En los últimos tres años, se estima que el 10 % de la población cubana ha emigrado, la mayoría de entre 15 y 59 años. Sumado a la disminución de las tasas de natalidad, esta migración ha dejado a una proporción cada vez mayor de ancianos viviendo solos. Organizaciones comunitarias como el Centro Geriátrico de La Habana Vieja ofrecen comidas calientes gratuitas y apoyo médico a las personas mayores que ya no cuentan con cuidadores familiares cerca.

La migración también ha contribuido al aumento del abandono de mascotas, y grupos de rescate de animales, dirigidos por voluntarios, financian sus propios esfuerzos para rehabilitar y reubicar animales. One Shared Future - Un Futuro Compartido busca brindar recursos a estos grupos de base para que puedan seguir apoyando a sus comunidades.

El 18 de marzo, miembros de One Shared Future - Un Futuro Compartido volarán a Cuba vía México con aproximadamente 317 kilos de medicamentos, suministros médicos, suplementos nutricionales y equipos de energía solar donados para ayudar a atender necesidades urgentes.